En esta obra me fotografié desnudo y recorté las partes que las redes sociales censuran. Con ello expongo la hipocresía de plataformas que consideran obsceno el cuerpo, especialmente cuando pertenece a artistas LGTBIQ+. Lo íntimo y lo sexual se convierten en problema moral, regulado por algoritmos que reproducen prejuicios y normas heteronormativas.
La obra denuncia esta violencia simbólica y material: señala quién decide qué cuerpos pueden existir públicamente y cuáles deben desaparecer. Es un acto de visibilidad radical que cuestiona la censura digital y propone mostrar lo que no se nos permite mostrar, recordando que la libertad creativa no puede limitarse por estándares impuestos.
—
Foto Performance / Instalación, 2018
Presentada en «L’Estruch Fàbrica de creació», Sabadell, España · 2018
Fotos por David Montosa
