L’artista que mira el seu melic

L’artista que mira el seu melic (El artista que mira su ombligo) se convierte en espectador de sí mismo. Cada gesto, cada obra, cada pensamiento gira alrededor de un centro invisible: su propio deseo de existir, de ser visto, de ser recordado. El mundo externo se diluye frente al espejo de su ego, y la creación corre el riesgo de convertirse en un reflejo de vanidad más que en un acto de comunión.

Pero mirar el ombligo no siempre es frivolidad. Es también introspección, examen del yo, diagnóstico de lo que duele, de lo que falta, de lo que arde. La línea es tenue: entre la honestidad y la autoabsorción, entre el examen profundo y la autocomplacencia, se define el arte que trasciende y el arte que se repite a sí mismo.

Este diálogo cuestiona al artista, pero también al público: ¿miramos la obra o al creador que se contempla en ella? ¿Es arte compartir un mundo o es simplemente mostrar un yo? En el egocentrismo del artista late, al mismo tiempo, la posibilidad de reconocimiento y la advertencia de la vanidad.

 


Video Instalación, 2015
Parte de UNTITLED EXHIBITION(ISM) en SALA GÒTICA, Institut d’Estudis Ilerdencs, Lleida, España · Julio a Septiembre 2015

 

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Miguel Andrés