Un corazón de cerdo cortado en finas lonchas y dispuesto sobre mi cuerpo.
Como si al amor solo pudiera accederse así: fragmentado, racionado, casi transparente.
El amor contemporáneo se sirve en rodajas muy finas.
Se escatima el cariño, se dosifica el calor humano, se evita el exceso por miedo a implicarse.
Se recomienda aliñarlo con un buen chorro de limón y una pizca de sal gruesa,
para que escueza más,
para que no se olvide que incluso el amor, hoy, duele cuando se toca.
—
Performance, 2015 · aprox. 20’
Presentada en «Proyector Festival» [Espacio Naranjo], Madrid, España · Septiembre 2015
