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Cuerpos en observación

La sociedad de consumo ha penetrado en nuestra forma de ser, de estar y de relacionarnos con nuestros cuerpos, propios y ajenos. ¿Acaso este sistema ha modificado la vinculación que poseemos con nuestro propio cuerpo? ¿Qué papel ha asumido el cuerpo en los últimos tiempos? ¿Cómo observamos e interactuamos con los otros cuerpos? Estas son […]

Slaves of our time

Nuestra obsesión por el tiempo es sabida desde hace siglos. El tiempo es medido, fraccionado y estandarizado para sincronizar a la humanidad. Artilugios de todo tipo han surgido para llevar a cabo esta tarea. Desde el rudimentario reloj de sol hasta el puntero reloj atómico, pasando por los de arena, cuerda y cuarzo.

Las cotas de obsesión por el tiempo en nuestra era se han disparado como si “malgastarlo” fuese casi un pecado. La productividad manda, hay que hacer más en menos tiempo y con el tiempo ahorrado hacer más. Pero los dictados sociales mandan hacer aún más, debemos dedicar tiempo al ocio y compartirlo en redes. Llegamos a tal extremo que no disponer de tiempo es símbolo de estatus social.

Nos quedamos sin tiempo e intentamos agarrarlo de manera fútil, como una dictadura de las agujas de ese reloj al que rendimos pleitesía. Somos esclavos de nuestro tiempo.

Cuerpos indetectables

El VIH es una enfermedad crónica que bajo la supervisión y el tratamiento adecuados no reviste mayor gravedad. Las personas seropositivas en tratamiento y con carga viral indetectable no transmiten el virus. Sin embargo nuestra sociedad sigue invisibilizando a las personas seropositivas bajo el estigma y el tabú. Se convierten así en Cuerpos Indetectables. Esta

Remembranza

Hay lugares en los que has vivido tanto que cuando marchas, una parte de ti queda allí.

Toda vivencia deja una huella en la memoria. El pasado queda anclado en la mente y retorna en ocasiones. Los espacios abandonados también tienen su memoria, todas las historias que se han vivido en ellos. Un fantasma que permanece recordando todo lo vivido.

Golden Fountain

Hacer la obra dejó de ser necesario desde que Duchamp propusiera sus primeros ready-mades. Cualquier objeto sacado de contexto podía convertirse en arte. Objetos cotidianos, vulgares, que se elevan a un estatus especial al emplearse en una manifestación artística. Pero este arte precisa de una infraestructura para existir.

El arte se ha convertido en un objeto de lujo que alimenta un mercado voraz, sediento de novedades, y que da valor a los objetos mediante la retórica. El dinero es la verdadera filosofía del arte que llamamos contemporáneo.

Afortunadamente el arte no ha muerto, pues la producción es masiva y la obsolescencia de las obras abrumadora. En este punto es inevitable hacerse la misma pregunta que Duchamp un siglo después de presentar su emblemática obra: ¿qué consideramos arte?

System

Todo sistema precisa de unas bases establecidas que lo sustenten y eviten su colapso. Sin duda el sistema socioeconómico que ampara a los humanos no está exento de dichas reglas.

Para un correcto funcionamiento es preciso programar a los terminales/individuos con las nociones básicas de funcionamiento. Las normas sociales y la religión son sólo algunos, puesto que cualquier estímulo recibido del exterior es asimilado como propio.

Esta pieza pretende ser una alegoría digital (al más puro estilo del siglo XXI) de cómo El Sistema inserta en nosotros las pautas básicas para la perpetuación del mismo. Siendo los propios individuos los que defienden las bases de éste, su Sistema.

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Miguel Andrés