La hostia
Aquí me estampo yo mismo hostias consagradas contra la cara: hostias que, literalmente, me dan una hostia. El gesto es absurdo, violento y cargado de símbolos. Un cuerpo que se golpea con aquello que históricamente ha servido para imponer culpa, norma y obediencia. Resulta difícil de entender que, en un Estado que se define como […]














